No podía desmerecer de la riqueza y bondad de esta Villa y de sus
dos iglesias monumentales, el tesoro artítico religioso existente,
expresión de la fe, religiosidad y generosidad de sus gentes para con
la Iglesia. A lo largo de los siglos, se ha ido acumulando un rico y
variado tesoro de objetos litúrgicos, destinados al culto y veneración
de los fieles: pintura, orfebrería, ornamentos, imágenes...
Todo ello ha sido delicadamente colocado en artísticas vitrinas que contienen objetos agrupados en tres secciones: